PROGRAMACIÓN AÑO 2014
Agosto de 2014: Dedicado al thriller policial francés
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Dos Fugitivos

Jueves 3 de julio

Título Original: "Les fugitifs" (1986)

Dirección: Francis Veber.
Intérpretes: Gérard Depardieu, Pierre Richard, Jean Carmet, Anaïs Bret.
Guión: Francis Veber.
Fotografía: Luciano Tovoli
Música: Vladimir Cosma
Producción: Jean-José Richer
País: Francia.
Duración: 95 min.

Recién salido de la cárcel, Lucas (Gérard Depardieu) decide cambiar de vida y ser un respetable ciudadano. Pero cuando entra en un banco es secuestrado por François Pignon, un atracador bastante torpe (Pierre Richard). Sin embargo, dados los antecedentes de Lucas, la policía cree que está implicado en el atraco y comienza una persecución repleta de situaciones desopilantes.

Una vez más, Veber une a Depardieu y Richard en un éxito de taquilla seguro, donde un trío formado por un oso de buen corazón, un perdedor medio tonto y su adorable hijita pasan por una serie de escenas de lo más ridículas (inolvidable el veterinario loco como una cabra interpretado por Jean Carmet) que culminan en un final maravilloso, acompañado por una estupenda banda sonora a cargo de Vladimir Cosma.

Nominada a los premios César al Mejor Guión Original o Adaptado (para Francis Veber) y al Mejor Actor de Reparto para Jean Carmet.

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La Cena de los Idiotas


Jueves 10 de junio

Título Original: "Le Dîner de Cons" (1998)

Dirección: Francis Veber
Intérpretes: Thierry Lhermitte, Jacques Villeret, Francis Huster, Daniel Prévost, Alexandra Vandernoot, Catherine Frot
Guión: Francis Veber (Basada e su obra de teatro)
Fotografía: Luciano Tovoli
Música: Vladimir Cosma
Producción:
País: Francia
Duración: 80 min.

"A veces pienso que me estás tomando por un idiota"
(François Pignon)

"Gran guión, actores excepcionales (...) Brillante, una de las mejores comedias del año. Una imaginación sana que reivindica la risa por medio de la palabra, el gesto y el enredo"
(Jesús Ruiz Mantilla: Diario El País)

Pierre Brochant (Thierry Lhermitte) se reúne cada miércoles con sus amigos en una cena, en la cual se disputan el honor de ser el que lleve al invitado más idiota. Pero no cualquier idiota: uno que tenga pinta de ganador o que sea lo suficientemente aparatoso como para poder competir airosamente con los demás invitados. En esta ocasión, Brochant no ha encontrado aún a un incauto al que llevar, por lo que se deja aconsejar por un amigo que no puede asistir pero le recomienda llevar a François Pignon (Jacques Villeret), un funcionario de Hacienda obsesionado con fabricar complicadísimas esculturas de fósforos de madera imitando edificios públicos, que promete ser el campeón mundial de los idiotas. Como aún no lo conoce, Brochant decide invitarlo a su casa para luego ir juntos a la cena, ignorando que Pignon, pese a actuar siempre de buena fe, es un auténtico "yeta" capaz de meter en líos a todo el mundo, un involuntario maestro en el arte de provocar catástrofes.

Con pocos personajes y filmada en pocos escenarios -prácticamente en el bonito piso de Pierre Brochant-, el director Francis Veber consigue hacer una película plagada de situaciones hilarantes que se suceden con toda naturalidad, sin exageraciones ni recursos burdos, enredando cada vez más las cosas hasta llegar a una locura cada vez más irremediable, y con un final que arranca carajadas y le pone el broche de oro a este excelente film. Cabe destacar la interpretación de Jaques Villeret, absolutamente fantástico en su papel de François Pignon, acompañado por un elenco estupendo.

Divertidísima comedia inspirada en la obra de teatro homónima, escrita por el propio director del film, Francis Veber. La película recibió una espléndida crítica (avalada por la experiencia de la obra teatral) y ganó numerosos premios; en España duró un año en la cartelera.

El éxito fue tan grande que en 2010, esperando repetir los resultados, en Estados Unidos se estrenó una innecesaria remake con lamentables resultados.

Ganadora de tres premios César: a Mejor Actor para Jacques Villeret, Mejor Guión para Francis Veber y Mejor Actor de Reparto para Daniel Prévost; y otras tres nominaciones para dicho premio: a mejor Director para Francis Veber, Mejor Actriz de Reparto para Catherine Frost y Mejor Película. Ganadora de los premios Lumière para Jacques Villeret como Mejor Actor y Francis Veber como Mejor Guión. Nominada a los prenios Goya a la Mejor Película Europea.

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Ruby y Quentin: ¡Dije que te calles!

Jueves 17 de julio

Título Original: "Tais-toi!" (2003)

Dirección: Francis Veber
Intérpretes: Gérard Depardieu, Jean Reno, Richard Berry, André Dussollier.
Guión: Francis Veber, Serge Frydman
Fotografía: Luciano Tovoli
Música: Marco Prince
Producción: Saïd Ben Saïd
País: Francia
Duración: 85 min.

Quentin: ¡Mira esas dos drag queens!
Ruby: ¡Somos nosotros, estúpido!

Quentin, un tonto que vuelve loco a todo el mundo con su parloteo incesante, es detenido después de un atraco y acaba compartiendo celda con Ruby, un duro y parco ladrón que se niega a hablar con nadie. A pesar de que Ruby no quiere saber nada de Quentin, éste intenta ser su amigo y lo sigue a todas partes. Antes de ser detenido, Ruby había escondido una enorme cantidad de dinero robado a su ex-jefe Vogel, un peligroso criminal que había matado a su propia esposa -que a su vez era la amante de Ruby. Por este motivo, Ruby sólo piensa en vengarse.
Sólo que no contaba con Quentin...
Divertidísima comedia de acción en la cual dos personajes completamente opuestos se ven obligados a enfrentar juntos todo tipo de adversidades, y metiéndose en situaciones desopilantes. El film está protagonizado por dos actores franceses que, además de ser grandes estrellas del cine internacional,
nos muestran sus dotes como comediantes y juntos logran una química fabulosa.
Por otra parte, con éxitos de taquilla como La Cena de los Idiotas (1998) y El Placard (2001), Francis Veber tiene bien merecida su reputación como director y guionista, y este film no es la excepción.

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Hermano 2

Jueves 19 de junio


Título Original: "Brat 2" (2000)

Dirección: Aleksey Balabanov.
Intérpretes: Sergey Bodrov Jr., Viktor Sukhorukov, Sergey Makovetskiy, Irina Saltykova, Gary Houston, Darya Yugrens, Ray Toler, Kirill Pirogov, Aleksandr Dyachenko.
Guión: Aleksey Balabanov.
Fotografía: Sergey Astakhov
Música: Vyacheslav Butusov    
Producción: Sergey Selyanov, Timothy E. Sabo.
País: Rusia, EE.UU.
Duración: 122 min.

Lisa: ¿Ustedes son gangsters?

Dasha: ¡No, somos rusos!

En esta secuela de "Brat" (1997), Danila (Sergei Bodrov Jr.) viaja a Moscú porque quiere estudiar Medicina. En un programa de TV moscovita dedicado a la guerra de Chechenia, Danila es entrevistado junto a Ilya (Kirill Pirogov) y Kostya (Aleksandr Dyachenko), unos viejos compañeros del ejército. Más tarde, reunidos los tres en una especie de spa, Kostya les comenta que su hermano gemelo Mitya, quien emigró a los Estados Unidos como jugador profesional de hockey, está teniendo problemas por haber sido estafado en su contrato laboral por unos mafiosos ucranianos y otros americanos, y les pide ayuda para solucionar el problema. Unos días después, Danila encuentra a Kostya asesinado, a partir de lo cual ambos, junto a Viktor (el hermano mayor de Danila, recién llegado a Moscú a pedido de su madre, interpretado por Viktor Sukhorukov), comienzan a planificar la manera de descubrir la verdad y ayudar al hermano del amigo asesinado, lo cual incluye un viaje a Chicago, donde se meten en toda clase de problemas con todo tipo de mafiosos, pandilleros, proxenetas y hasta con la misma policía.

Después del enorme éxito de Brat (1997), Balabanov decidió filmar Brat 2 (2000), ya con una mayor producción y filmada en Moscú y los Estados Unidos. En la misma línea de su predecesora y con la misma estupenda dirección, pero aún con mucha más acción, humor e ironías, el guión es casi una sátira de las numerosas diferencias culturales, de costumbres y de percepción de la realidad entre los rusos y los estadounidenses, aunque con un mensaje positivo y esperanzador, que rescata la amistad y la lealtad ante todo. Rodada principalmente en Moscú y Chicago, la película ofrece además interesantes imágenes de ambos países.

Todas las interpretaciones son fabulosas y muy naturales, al igual que en la película anterior, con un Sergei Bodrov sobrio y muy creíble en su rol del héroe justiciero, y un Viktor Sukhorukov que parece divertirse mucho en su papel y sobresale por sus sorprendentes dotes de comediante -todas sus escenas en los Estados Unidos son impagables. También destacan Sergey Makovetskiy en su papel de mafioso ruso y Darya Yugrens como la prostituta rusa que es explotada por un proxeneta en un barrio negro de Chicago.

La banda de sonido -una de las mejores del cine- es una cuidadosa selección de artistas de rock ruso, tales como Bi-2, Zemfira, Smyslovye Gallyutsinatsii, Splin, Chicherina, Okean Elzy, Agata Kristi, Nautilus Pompilius y su cantante Vyacheslav Butusov como solista, entre otros. La estrella pop Irina Saltykova es un personaje importante en el film.

En la escena en la cual Danila se encuentra con Mitia para hablar unas palabras durante su práctica de hockey, se muestra a varios prominentes jugadores de los Pittsburgh Penguins de Chicago; incluso Darius Kasparaitis hace un pequeño cameo interpretándose a sí mismo.

Subtítulos traducidos y sincronizados por Grupo Cínecos.

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Una Vida Difícil


Jueves 3 de abril

Título original: "Una Vita Difficile" (1961)

Dirigida por Dino Risi; con Alberto Sordi, Lea Massari, Franco Fabrizi y otros. (118 min.)

"Vida difícil (Una vita difficile)" es la ambiciosa historia de dos décadas cruciales en la vida italiana, relatada a través de un hombre y sus experiencias tragicómicas en los años comprendidos entre 1944 y 1961. Silvio Magnozzi es un antiguo oficial de complemento, que antes de la guerra había estudiado arquitectura y durante los años de la Resistencia termina por luchar como partisano, con la tarea de hacer propaganda. Al terminar la guerra, Silvio empieza a trabajar como periodista y, mientras es poco más que escritor de mala muerte en un periódico de izquierdas, sueña con una carrera militante en las grandes editoriales. Aparentemente inquebrantable en sus convicciones, su ideario es puesto a prueba cuando tiene que enfrentarse a la vida cotidiana después de la guerra, porque una vez llegada la paz él sigue actuando socialmente en consecuencia con sus principios ideológicos, y ello le conducirá a situarse en una posición en cierto modo desfasada. Así su vida transcurre entre las tentaciones -poco honestas- de prosperar, y sus arranques heroicos, que terminan por estropearlo todo.

Con justicia se reconoce a Dino Risi (director también de "Perfume de Mujer", "Il Sorpasso" y "Los Monstruos" entre otros grandes filmes) como uno de los mejores analistas de la Italia de la posguerra, un país arrasado moralmente por la demencial dictadura fascista. Risi llegó con “Una vita difficile” a uno de los puntos más altos de su carrera, en este retrato de perdedores llevado hasta las últimas consecuencias y sin más misericordia que la propia de quien fue analista de lo cotidiano.

Alberto Sordi, en uno de los mejores papeles de su carrera, encarna a un personaje que recoge la tragedia de quienes tras la Guerra se muestran incapaces de rehacer su vida, de alejar primero y olvidar después las heridas de un conflicto bélico que no se limitó a contaminar a toda una sociedad, sino que penetró hasta el último rincón del alma de los ciudadanos.
Lo acompaña una espléndida Lea Massari, también en uno de los mejores papeles de su carrera, interpretando a Elena, la mujer que lo ama y comparte su vida pero a la vez se cansa del precio que tiene que pagar por su intransigencia.

Triste, con sólo sutiles esperanzas, Dino Risi reivindica la vida y el amor pero no perdona ni olvida. Precisamente son las marcas que deja la guerra el tema central de esta película que relata el recorrido vital de un idealista que opta por las penurias frente a la claudicación.

Momentos como la escena de Sordi completamente borracho escupiendo a los coches y gritando al autobús de turistas alemanes: «¿Qué vienen a ver aqui? ¡No hay nada que ver, es todo un asco, no visiten Italia, quédense en su casa que es mejor!», la cena en la casa de la Principessa -a la cual son invitados sólo para que no sean 13 los comensales-, o la inolvidable escena del final, son dignos de figurar en la mejor antología de la alta comedia cinematográfica.





Ver escena: