PROGRAMACIÓN AÑO 2014
Agosto de 2014: Dedicado al thriller policial francés

El Rey de las Trampas

Viernes 23 de septiembre

Título original: "Banchikwang"; título internacional: "The Foul King" (2000)

Dirección: Kim Ji-woon
Intérpretes: Song Kang-Ho, Go Ho-kyung, Jang Hang-Seon, Kim Su-ro, Jang Jin-Young, Park Sang-Myeon, Jeong Woong-in, Jung Doo-hong, Kim Ka-Yeon, Lee Won-jong, Shin Goo.
Guión: Kim Ji-woon
Fotografía: Hong Kyeong-Pyo
Producción: B.O.M. Film Productions Co. / Oh Jeong-Wan, Lee Mi-Yeon, Jo Jin-A
País: Corea del Sur
Duración: 111 min.


Dae-Ho (Song Kang-Ho) es un empleado bancario improductivo e ineficiente que llega tarde todos los días al trabajo y eso lo convierte en el objeto de las frustraciones de su jefe, que lo maltrata y humilla permanentemente. En su vida personal tampoco le va muy bien: su timidez le impide expresarle sus sentimientos a la mujer de la que está secretamente enamorado, y habiendo pasado los treinta años, todavía vive con su padre.

Para escapar del mal sabor de sus fracasos, sueña con ser un luchador profesional para poder vengarse de su abusivo jefe o al menos levantar un poco su autoestima. De pequeño era fan de los programas de TV de lucha libre (del estilo de "Titanes en el Ring"), pero a pesar de ello nunca pudo aprender a librarse de la llave en la cabeza que le hacía su jefe cada vez que llegaba tarde.

Un dia logra ser admitido como aprendiz de lucha libre, aunque sólo porque el entrenador necesitaba un luchador tramposo que jugara sucio. Dae-ho no tiene ningún talento, pero entrena duro todo el día para poder subirse a un ring. De esta manera, poco a poco se va transformando en el villano luchador conocido como "El Rey de las Trampas".

Como en una historia de superhéroes, cuando Dae-ho se pone la máscara de tigre blanco adquiere confianza para dejar de ser el cobarde perdedor que es en la oficina.

Las secuencias de lucha son sólo un aspecto secundario, mientras lo principal son las escenas de humor absurdo -una suerte de Mr. Bean coreano- donde el protagonista intenta ganarse algún respeto en su ridícula vida cotidiana.

Song Kang-ho, uno de los mejores actores de Corea del Sur de la actualidad en uno de sus primeros papeles protagónicos, encarna a este típico perdedor al que nada le sale bien, y lo hace maravillosamente, como es habitual en él.

El ritmo, el tono oscuro y cómico característico del genial director y las actuaciones hacen de este divertido film -el segundo dirigido y escrito por el consagrado Kim Ji-Woon- una de las comedias más atípicas y geniales de los últimos tiempos, con un anti-heroe "verdadero" (o sea, no a la hollywoodense) al que en palabras del propio Kim Jee-Woon: "Nunca nada le saldrá bien en la vida."



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Encontré al Diablo

Viernes 30 de septiembre

Título original: "Akmareul Boattda"; título internacional: "I Saw The Devil" (2010)

Dirección: Kim Ji-woon
Intérpretes: Lee Byung-hun, Choi Min-sik, Jeon Kuk-hwan, Oh San-ha, Kim Yun-seo, Choi Moo-sung, Kim In-seo
Guión: Park Hoon-jung
Fotografía: Lee Mo-gae Música: Mowg
Producción: Kim Hyun Woo Peppermint & Company / Syz Entertainment
País: Corea del Sur
Duración: 144 min.

"Magistral y salvaje" (Luis Martínez: Diario El Mundo)

Se trata de una película sobre venganza. Una mujer es brutalmente descuartizada por un asesino serial, y su prometido decide hacer justicia por mano propia, lo cual en este caso toma la forma de una venganza tan implacable y tortuosa como jamás se ha visto en el cine. El film es una experiencia cruda que jamás podría haberse rodado en los Estados Unidos. Es el tipo de thriller hard-boiled de venganza que sólo puede hacer un coreano; intransigente, lleno de sorpresas, shockeante e inolvidable.

Una fría noche invernal, en medio de una tormenta de nieve, una mujer llamada Joo-yeon (Oh San-sa), hija de un jefe de policía retirado, espera sentada dentro de su coche a que llegue la grúa a socorrerla. Mientras espera, habla por teléfono con su novio, Dae-hoon (Lee Byung-hun), un agente especial que en ese momento se encuentra trabajando. De pronto, aparece el conductor de una combi escolar y comienza a insistirle con cambiarle la rueda él mismo. Ante la negativa de ella, el hombre -Kyung-chul (Choi Min-sik), un tristemente célebre asesino serial- rompe el parabrisas con un martillo y ataca salvajemente a Joo-yeon. Cuando ella se despierta, desnuda y ensangrentada, metida en una bolsa de plástico, le suplica al psicópata misericordia y le dice que está embarazada, pero como todo psicópata, le importa un rábano; la sigue torturando y la corta en pedacitos hasta matarla.

Al día siguiente, unos niños que están jugando en los suburbios encuentran restos humanos. Al enterarse Dae-hoon de que ha perdido lo que más quería en el mundo, promete vengarse sin piedad del asesino. Lo original del film es que el "héroe" descubre y encuentra al asesino a los 15 minutos de empezado, comenzando ahí su original venganza, que a la vez tendrá sus vueltas de tuerca y cambios de roles. Se inicia de repente un trepidante juego del gato y el ratón sin concesiones, con un ritmo endiablado, en más de dos horas de autentica ira de nuestro protagonista. Así comienza este intenso e impactante film que no da respiro ni por segundo al espectador.

Si bien queda claro que se trata de una película sangrienta y de violencia extrema, no recomendable para personas impresionables, vale la pena aclarar que ni una gota de sangre está de más en este vertiginoso y estremecedor thriller.

Una hermosa fotografía contrasta radicalmente con escenas a media luz en las que suceden sangrientos asesinatos o violentas peleas. El trabajo de cámara es excepcional; a menudo el espectador se encuentra con primerísimos planos de Byung-hun Lee y Mik-sik Choi, y sus expresiones hablan más que mil palabras.

Kim Jee-woon ha conseguido un reparto escepcional: Choi Min-sik en el papel de un asesino psicópata despiadado cuya necesidad de matar y causar sufrimiento es similar al hambre o la sed, y Lee Byung-Hun, en el papel de vengador cegado por el dolor y la ira.

Min-Sik Choi se supera a sí mismo transformándose en uno de los asesinos seriales más retorcidos e inolvidables de la historia del cine, saltando de la calma total a la furia maniática más demencial, pero siendo siempre totalmente convincente en su locura sedienta de sangre. Un asesino sumamente sádico, incapaz de sentir miedo ni dolor ni remordimiento y que se cree invulnerable.

El personaje de Lee es pulcro, estoico y mucho menos expresivo, pero deja traslucir fortísimas emociones a través de su mirada. Interpreta de una manera impresionante a un agente secreto que a pesar del inmenso dolor emocional que lo acompaña hasta el final, logra actuar de una manera bastante metódica, como si no pudiese hacer el duelo hasta haber terminado su venganza.

Ambos logran memorables actuaciones. Por su parte, todo el reparto que acompaña a Lee y Choi también hace un trabajo excelente. La bellísima banda de sonido, a cargo de Mowg, añade un dramatismo extra a las imágenes y acompaña soberbiamente cada momento del film.

Merece una mención aparte el enfermizo muestrario de asesinos psicópatas pervertidos y depravados con antecedentes penales que se encuentran en libertad, en un país donde parece no existir la cadena perpetua, disparando sobre la sociedad una ruleta rusa donde cualquiera puede ser la próxima víctima.


En resumen, una gran dirección, una fina fotografía, brillantes interpretaciones, una dosis humor negro e ironía, una música exquisita y un ritmo frenético, desesperado, convierten a este film en una auténtica obra maestra que deja a "El Silencio de los Inocentes" a la altura de una película infantil.


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La Belle Équipe

Viernes 5 de agosto

Título original: "La Belle Équipe" (1936)

Dirección: Julien Duvivier
Intérpretes: Jean Gabin, Charles Vanel, Raymond Aimos, Viviane Romance, Rafael Medina, Micheline Cheirel, Charles Dorat, Marcelle Géniat, Fernand Charpin.
Guión: Charles Spaak y Julien Duvivier
Fotografía: Marc Fossard y Jules Kruger (B y N)
Música: Maurice Yvain
Producción: Arys Nissotti
País: Francia
Duración: 100 min.


Un pequeño grupo de amigos -cuatro obreros desempleados y un fugitivo español- gana un importante premio en la lotería. Después del entusiasmo inicial, se dan cuenta de que individualmente el dinero no les durará mucho y lo mejor que pueden hacer es encarar un proyecto conjunto. Entonces deciden comprar y reconstruir entre los cinco una bella "guinguette" en ruinas a orillas del Marne, entre Nogent y Joinville, a 5 millas de París. A partir de entonces, la historia rebosa alegría y camaradería, pero los problemas no tardan en aparecer.

"La Belle Équipe" es una de las películas más populares y entrañables de Julien Duvivier. Aunque para algunos no sea su mejor obra, tiene unos cuantos momentos de brillantez que le bastan para ser calificada como una obra maestra y un clásico del cine francés, y constituyó uno de los grandes éxitos del cine francés de entreguerras, especialmente recordado por la canción "Quand on se Promène au Bord de l’eau", interpretada por Jean Gabin y acompañado por el acordeonista errante Albert Deprince, que describe la felicidad que se siente al pasear a orillas del río en la guinguette.

"Cuando uno se pasea por la orilla del río
¡Qué bello es todo, qué renovador!
París a lo lejos nos parece una prisión
Uno tiene el corazón lleno de canciones".


Las "guinguettes" eran unos establecimientos típicamente franceses, a la vez restaurantes y salones de baile, que florecieron durante los años '30s hasta los '50s a orillas del Sena y del Marne. En la actualidad han desaparecido, pero hubo muchas hasta principios de los '60s, y están presentes en numerosas películas francesas, como "Sous le Ciel de Paris" (1951) del mismo Duvivier, "Une Partie de Campagne" (1936) de Jean Renoir, "Casque d'or" (1952) de Jacques Becker, o "Voici le Temps des Assassins" (1956) (también de Duvivier).

Rodada en tiempos en que apareció el frente Popular, "La Belle Équipe" capta perfectamente el espíritu de su tiempo y lo describe poéticamente. Era un momento de gran optimismo e importantes cambios sociales (en 1936 hubo por primera vez vacaciones pagas) y las empresas cooperativas aún se consideraban como un modelo para el futuro.

La película representa el más fino realismo poético -un estilo cuyos títulos más representativos fueron "L'Atalante" (1934) de Jean Vigo, "La Grande Illusion" (1937) de Jean Renoir y "Le Quai des Brumes" (1938) de Marcel Carné.

Cuando Charles Spaak terminó de escribir el guión, Jean Renoir se mostró realmente interesado en él y quiso llevarlo a la pantalla, pero Julien Duvivier ya se le había adelantado y adquirido los derechos para hacerlo.

Pero el final elegido por Duvivier no satisfizo del todo a los productores, y éstos le pidieron que hiciera otro. Por eso la película tiene dos finales: uno que fue el que quiso hacer Duvivier, y otro que hizo a pedido de los productores.
Por lo general, en la televisión francesa se pasan los dos finales seguidos, y lo mismo haremos nosotros.

Duvivier fue uno de los directores más sombríos de su tiempo, y el optimismo no era lo suyo. Si algo de esperanza había en esta película, él se encargó de apagarla en las películas subsiguientes, como "Un Carnet de Bal" (1937) y "La Fin du Jour" (1939).

Por su parte, Jean Gabin era el actor francés que personificaba todos los sueños del público y como siempre está perfecto en la película, dominando cada escena en la que aparece. Acompañado por un elenco brillante, entre los que destacan Charles Vanel (sobresaliente en la ingrata tarea de encarnar a un verdadero perdedor), Raymond Aimos (pleno de energía y vitalidad en el entrañable papel de Tintin) y una estupenda Viviane Romance haciendo una femme fatale destructiva, perversa y rapaz que encajaría perfectamente en cualquier película del mejor cine negro.

En fin, estamos ante un film inolvidable que, además de haber marcado un hito en la historia de la cinematografía francesa, se disfruta en todo momento y cuyo segundo final nos deja con una serena sensación de que, a pesar de todo, la fraternidad y el trabajo pueden triunfar en la vida.



Ver escena de Jean Gabin cantando "Quand on se Promène au Bord de l’eau":


Jean-François Rauger, director de programación de la Cinémathèque Française, presenta así "La belle équipe":


Présentation de "La belle équipe" (Julien... por lacinematheque